
Me parece que voy a volverme loca. Más aún. Se me atascan las neuronas con solo pensar que mañana tengo cuatro exámenes y miles de actividades. Me apetecería hacer tantísimas cosas... pero me falta tiempo, y cuando lo tengo lo que me apetece entonces es no hacer nada. ¡Buf! Menos mal que he encontrado una válvula de escape que me mantiene consciente, enciendo el mp3 y cuando comienza 'Mr. Brightside' parece que todo encaja aunque suceda justo lo contrario.

'Era su tradición. Cada nueve de abril salía a la calle y se sentaba en el mismo tramo de la acera, clavaba su vista en el suelo y la iba elevando lentamente hacia las estrellas y, entonces, volvía a revivirlo todo. Aunque no fuese de la misma manera, aunque ya no tuviese la inocencia palpitando entre las manos y un beso espectante colgando de sus labios, aunque ella fuese la única protagonista esta vez y las siguientes. Lo revivía, de una forma u otra, lo revivía, aunque solo fuese en sus recuerdos. Esa era su historia, y al recorrer uno por uno los balcones encendidos del vecindario, pensó que cada uno de ellos también poseerían la suya, encerrada sigilosamente bajo llave en algún cajón de sus corazones. Esa era su historia, la cual formaría parte de la historia global de los habitantes de la ciudad, la historia de un nueve de abril y de toda una vida...'
Y te da por volver a irrumpir en mi vida y derribar sin miedo todo lo que encuentras a tu paso. Revuelves canciones que de nuevo cobran importancia, y el reloj marca las nueve y me vienen a la cabeza todas las veces que las manecillas del reloj se pararon en ese número. En ese día. Todas las horas parecían pertenecer a cualquier día de abril, que no a un día cualquiera, el nueve a las nueve. Regresas aunque no seamos los mismos, ni ésta sea la misma historia, ni estos días se parezcan a los nueves de abril ya pasados. Si es que alguna vez de marcharon de mi lado.

Dicen que me empiezo a preocupar antes de tiempo por las cosas. Pre-ocupar. Creo que acabo de descubrir de dónde procede esa palabra. Total [como dicen en el anuncio de la tele, porque todo el mundo se traga los anuncios aunque sea lo más odioso o a veces lo mejor de la telivisión. porque todo el mundo ve la televisión y todo el mundo sabe qué es salsa rosa.] tras esta gilipollez mental sigo con mi monólogo interno. El caso es que pongo mi vista en el futuro, adelantándome digamos cinco o seis o siete añitos [no digo ocho porque tendría que poner 'u' ocho y las 'u' quedan requetefeas] y lo veo todo igual. No me refiero solo a mí sino a todos. A cada cosa. Y eso es triste. No lo sería si continuar igual implicase que todo fuera bien. Pero no va. Y no sé si algún día lo hará. Es imposible que todo vaya bien. Estabilidad. Es posible encontrar alguna vez eso? Es que acaso existe? Es que perseguimos algo que no podemos conseguir? Bueno, valiente estupidez, si es lo que hacemos casi siempre. Creo que los demás también lo llaman sueños. Qué será de mis compis de clase y toda esa gente tan molona que conozco. Ojo, subrayemos el conozco. De vista. A muchos desde años atrás, y sé sus nombres y he memorizado sus facciones pero ni siquiera sé quiénes son. Qué paradoja. A lo mejor los más destacados se hunden en la miseria, y eso es lo bueno de los que somos no-destacados porque a nadie le importa quiénes somos y probablemente no se preguntarán quiénes seremos. Añoro tanto esa sensación que nunca tuve de vomitar sentimientos con alguien que me comprenda, alguien a quien no le hiciese falta leer más que las dos primeras palabras de este estúpido texto para saber cómo me siento. Como una borrachera y resaca compartida. Alguien que me comprenda puede que no al cien por cien pero sí más o menos a más allá de la mitad de cosas de las que estoy compuesta. Compuesta por cientos de momentos y vidas y gente y estribillos de canciones y párrafos de libros y frases de películas y oscuridades y temores y arañazos y manos que saludan y que dicen adiós. Suena bien. Puede que cuelgue esa frase en algún libro. Qué será de mis libros. Y de lo que escribo. Y de los sueños que nunca cuento, que no contamos, ni tú ni yo, y nunca se cumplen. Y si la teoría del optimista falla y se van a la mierda todos sus buenos propósitos y convicciones acerca del presente y del futuro, y pensando que algo mejor siempre está por venir ese algo nunca llega y un día llegas a la tumba y tu esqueleto sigue manteniendo el sentimiento que siempre vivió en ti de creer que algo mejor estaría por llegar. Y todas tus creencias y las frases que apuntaste en un hueco en blanco de tu mente se estampan contra ti. Contra la austeridad de tu alma. Y el destino pilla por sorpresa a tu corazón desnudo ante el mundo, o quizá en ropa interior, y lo acorrala y lo envuelve como la oscuridad se envuelve de la misma materia que el silencio. Qué vergüenza sentirás entonces de ti mismo. La misma que tuviste que sentir hace mucho tiempo. Todo se estampa contra tu cebrero, que ya no servirá para nada, es decir, que ya no sirve, porque estamos hablando de cuando seamos unos fiambres. Que no es por ser catastrófica, es que es algo que está ahí, que no hay que caminar rodeada de rosas y dejar atrás a los pobres desgraciados que siguen empapándose de lluvia, a cántaros, sin protección, sin nada ni nadie y me refiero a dentro de sí mismos no a los figurantes y al decorado de la telenovela. Y dónde estará entonces la sabiduría suprema y elevada que deberíamos haber adquirido al llegar al fin de nuestros días. Te das cuenta de que ese conocimiento, esa verdad, no existe. Como puede que nosotros no existamos, que solo seamos visibiles para parte de un reducidísimo número de personas de entre todas las que habitan en este mundo [excediendo a los actores de Hollywood y algún que otro tío ilustre que pasó a la posteridad por haber hecho algo guay] lo cual no significa que estemos vivos. Estamos visibles, pero vivos? Quién sabe decir con certeza que esto es vivir? Se supone que todos deberíamos darnos cuenta de que todas las vidas se cruzarán y se cruzan a la vez, todas las vidas forman una sola porque el inicio y el fin es el mismo, lo que quiere decir que todos formamos parte de una película a la que cada uno le pone un título distinto y tiene un nudo distinto pero una misma presentación y un mismo desenlace. Y todo se funde. El principio y el fin. Y lo que no lo es. Todo. Todos. Todos camuflan su realidad añadiéndole una monotonía que no les deje tiempo a pensar, y por lo tanto a enloquecer, que les mantenga ocupados de lo que verdaderamente es real. No quieren tener el tiempo suficiente para sentir miedo. Evita el dolor y serás uno más. Quizás debería ponerme una túnica color naranja y hacer experimentos espirituales con mi cuerpo. Pero prefiero escribir textos que no llegarán a ninguna parte. Que probablemente nadie entienda, si es que alguien llega a leerlos. Pero no me importa. Ya no me importan muchas cosas, es como si a veces ni siquiera percibiera el dolor o el frío o la calidez. Por ejemplo, ahora no estoy de bajón ni nada por el estilo aunque lo parezca. Bueno, confieso que es que no sé ni cómo estoy. No estoy jodida, no estoy escuchando canciones tristes, no sonrío por todo con cara de boba, no me califico normal empezando porque no me gusta esa palabra, no me he cabreado cor nadie ni por nada, no tengo sueño ni necesidad de hablar ni de permanecer callada. Cero grados. Simplemente sigo escribiendo, y siguen las palabras, y no importa a dónde me lleven ni si al final esto será una maraña de sílabas entrelazadas sin sentido alguno. Lo más probable. Para mí no es algo raro, quizá es que no lo explico bien, pero si alguien ha llegado hasta aquí y no ha entendido nada yo no espero que lo haga ni lo intente hacer en este punto. No pasa nada. En todos los sentidos. Ya soy inmune a muchas cosas y ni siquiera he llegado a rozar la veintena.

'Jean Paul hizo su gesto preferido: apartarse el flequillo de la cara. Pude ver bien sus ojos y, al mirar de nuevo a las estrellas, vi que brillaban con mucha más luz que antes. Fue entonces cuando comprendí que éramos nosotros quienes las iluminábamos… o puede que no nosotros, sino él, que las miraba fijamente prendiendo de ellas toda la luz que albergaba su mirada...'
Siempre estuve obsesionada con la lluvia y las estrellas. Muchas otras historias derivaron de aquella, puede que sean mejores o peores pero jamás igual de especiales.
¿TE ACUERDAS DE MÍ?
SOY AQUELLA CHICA
CON PALABRAS EN LAS MANOS,
VERSOS EN LOS OJOS
Y EL CORAZÓN MOJADO.
AQUELLA QUE ESPERABA
ALGO QUE AÚN NO CONOCE,
QUE NO TIENE LA CERTEZA DE QUE EXISTA,
PERO LO ESPERABA.
SE SENTABA EN LA ACERA
Y EL VIENTO LE DESPEINABA LA CALMA,
VEÍA A LA GENTE PASAR,
A TODOS O SOLO A LO QUE TODOS ERAN,
UN SOLO SER,
VULGARES, ÚNICOS,
HUMANOS.
ENTONCES POSABA SU MIRADA
EN EL VAIVÉN DE LA CARRETERA,
Y PASABAN LOS COCHES,
LOS SEGUNDOS Y LOS DÍAS,
Y LA GENTE,
Y TAMBIÉN DECIDIÓ SU CORAZÓN
CONDUCIR HACIA ALGUNA PARTE,
LEJOS, MUY LEJOS,
SE IMPACIENTABA
POR ENCONTRAR LA LLEGADA.
'VAMOS, DEPRISA'.
Y DE CUANDO EN CUANDO ACELERABA
Y CERRABA LOS OJOS
PARA NO SENTIR EL VÉRTIGO.
¿Y A TI? TODAVÍA TE VEO
DE CAMINO HACIA ALGUNA PARTE.
TE DESHACES EN MIS OJOS
ADENTRÁNDOTE COMO UN VENENO
APODERÁNDOTE DE MÍ,
DE LO QUE SIENTO,
LO QUE ANHELO,
LO QUE SOY,
LO QUE SERÉ.
ACURRRÚCAME EN TU MENTE,
DÉJAME TOMAR SORBITOS
DE LA SANGRE QUE TE DIBUJA.
ESTOY SIENDO ENGULLIDA
POR EL COSMOS DE TU PRESENCIA,
POR LA SOMBRA QUE TE ENVUELVE
Y ME ATORMENTA.
PLÁGAME DE SUEÑOS,
BÁÑAME DE FANTASÍA.
CIÉGAME, CONTINUEMOS
PERO SALTITO A SALTITO,
LEAMOS ENTRE LÍNEAS,
ABRE LAS ALAS
PERO AÚN NO ECHES A VOLAR.
YA ESTÁ AQUÍ, NOS AMARRA,
SE ALIMENTA DE INTERTIDUMBRE,
SE PERCIBE A TRAVÉS DE LA DISTANCIA.
ESPERA, AÚN NO HAY QUE VOLAR,
SIÉNTELO, TE RODEA,
QUIERE HACERSE ESCUCHAR.
¿HURACÁN...?
AMOR.

No está mal vivir momentos de vez en cuando que te confirmen que todo merece la pena. Un batido de helado de chocolate, unas cuantas palabras, sonrisas, paraguas, bufandas, empujones, ropa empapada, carreras esquivando los charcos, Matías, 'Alejooooo', teatro Cervantes y unos cuantos grititos de energúmenas en un momento de histeria popular lo solucionan todo, incluso una semana frenética de trece horas diarias estudiando sin parar.

No estoy bien estos días. No es un bajón de un rato sino una época mala. Lo bueno es que a ratos me entretengo en otras cosas y por unos minutos parece que me olvido de todo. Por ejemplo, a las una y media salí de clase, y me sentía bien porque íbamos a hacer piarda colectiva y decidimos no volver después de la comida, y entonces iba en el coche con mi amiga pero decidí bajar al principio de la cuesta y subir andando. Tengo que repetirlo más a menudo con cámara en mano. El caso es que decidí subir a pie porque sí, porque hace un buen día, porque me quité la chaqueta del chándal y el sol iluminaba mi piel y olía a primavera, aunque no sepa cómo huele la primavera, pero estoy segura de que debía ser eso. La primavera pone a la gente de buen rollo, en mi caso más 'tonta' de lo normal. Soy de las que se paran a mirar las florecillas y esas bobadas... La verdad es que no tengo nada más interesante que decir. Bueno, podría, porque las cosas son interesantes si tú quieres hacer que así sean, podría escribir una historia inspirada en quince minutos y unos cuantos rayos de sol. Pero en vez de eso pondré cara de niña pequeña que le tira a su mamá del vestido y le dice con voz angelical 'quiero chuches'. O helado de fresa. O echarme un cubo de agua por encima mientras estoy tirada en el césped. Bua, quiero a mi mes de abril YA, me pertenece. ¡Quién me ha robado el mes de abril...!

Aquella tarde.
Fue preciosa aquella tarde.
Fue inolvidable.
Cansada.
Triste.
Fugaz.
Inigualable.
Fue feroz aquella tarde.
Horrible.
Bella.
Escurridiza.
Solitaria.
Estuve contigo y, sin embargo, no pude verte.
O sí, te vi.
Pero era una imagen que se repetía
voraz,
astuta,
eras tú.
No rozamos nuestros cuerpos
en la línea del horizonte
que separa a mi alma del cielo.
No pude verte y, sin embargo, estuve contigo.
¿Estuvimos?
Existió el resplandor de nuestra carne
quemada por el sol,
bronceada por los sueños,
fría por la distancia.
Descendía la noche ante mis ojos,
descendía tu camisa ante mi presencia
y por unos instantes
veía tu corazón.
Descendían los astros
y correteaban a nuestro alrededor,
estáticos,
imperfectos,
eternos,
y amaba con la improbabilidad
con la que se ama a las cosas bonitas.
Por ejemplo,
a ti.
Seguía cayendo el telón
y se apagaban las luces
y se apagaba la magia,
y te apagaste,
y me quedé a oscuras.
Descendió la magia,
descendió la gravedad,
me elevé,
me elevaste.
Desapareciste.
Caía.
Caía.
Caía.
Caí.
Caían las esperanzas,
caía el tiempo
ante mis ojos.
Y descendías poco a poco
en mi memoria
al recordarte
taciturno,
silencioso,
brotaban en mí las palabras hermosas.
Descendías en mi cabeza
hasta caer a algún lugar
que no llegué a alcanzar.
Y te perdí.
Descendiste lentamente,
rozándome la boca,
rozándome los labios
del alma.
Y entonces rocé la oscuridad,
porque descendías
y no era capaz de sostenerte,
y tú si eras capaz de sostenerme,
a mí,
mantenerme viva.
Porque descendías
y también descendía mi vida.

Si los sueños se esconden debajo de la cama y solo sirven para aparecer de madrugada entre tus sábanas y asustarte de manera atroz. Si gracias a ellos antes podías llegar a estrellas y ahora solo te llegan unos cuantos polvos de luz de algo que una vez brilló de manera espectacular, algo que ahora es solo parte de miles y miles de capas de oscuridad que habitan en tu cabeza... ¿Y si los sueños se convierten en otra cosa distinta? En parte siguen siendo sueños, pero sueños que hacen daño, porque ahora se han convertido en pesadillas. Y tan sólo pueden darte miedo. Estás temiendo rozar una parte de ti que hace relativos instantes fue, y dicen que es, la razón por la que seguir adelante. La razón.

¿Cómo puedes saber cuándo te roban el alma? Te puedes percatar de la ausencia de tu cartera, del bolígrafo negro que siempre te 'desaparece' en clase y estás harta de comprar una y otra vez, o qué se yo, cientos de cosas más, pero cómo puedes ser consciente de que te han robado una parte de ti que ni siquiera sabes dónde está.
Habrá ciertos síntomas que lo delaten, pero yo no he encontrado aún ningún lugar donde definan cuáles son. Quizás solo te la puedan quitar ciertas personas que sepan cómo hacerlo, cómo colarse dentro de ese misterioso lugar sin que te des cuenta, personas que encajen como un puzzle y puedan formar parte de él con solo una mirada, gesto a gesto, poco a poco, día a día... hasta que ocupen ese espacio por completo y decidan adueñarse de él.
Las víctimas no son conscientes de ello, a veces tampoco los ladrones lo son, y pasará mucho tiempo hasta que oigan a gritos lo que ha sucedido, tal y como se descubren las voces más importantes de nuestro corazón, en silencio. Y tras ese grito ahogado que fulmine nuestra borrachera de realidad y nos haga despertar del sueño, de nuestra ensoñación diaria de monotonía, un huracán nos volcará el corazón por sorpresa y el golpe será tan fuerte que permaneceremos ausente del mundo durante un ¿largo? período de tiempo, puede que el período más mágico que hayamos vivido nunca y que nunca querremos que termine... entonces, definitivamente, descubrimos que es cálida esa sensación de que te roben una parte de ti, si es que esa parte la sostiene la persona adecuada... pero, si no es así, si tú no eres capaz de robarle el alma también a esa persona y alimentaros mutuamente de la inconexión de vuestros latidos, entonces, ¿qué haces? ¿Cómo le dices que te la devuelva? Ey, hola, voy a ponerte una denuncia jodido cabrón, me has quitado algo que me pertenece... devuélvemela ya, vamos, devuélveme mi alma.

Joder... es que siempre acabas encontrando esa canción que lo dice TODO. Todo lo que llevas encerrado dentro y no sabes cómo sacar. Con traducción incluida, para los flojetes como yo http://www.letrastraducidas.com/index.php?m=s&lid=7314
I will not make the same mistakes that you did
I will not let myself
Cause my heart so much misery
I will not break the way you did,
You fell so hard
I've learned the hard way
To never let it get that far
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side so I don't get hurt
Because of you
I find it hard to trust not only me, but everyone around me
Because of you
I am afraid
I lose my way
And it's not too long before you point it out
I cannot cry
Because I know that's weakness in your eyes
I'm forced to fake
A smile, a laugh everyday of my life
My heart can't possibly break
When it wasn't even whole to start with
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side so I don't get hurt
Because of you
I find it hard to trust not only me, but everyone around me
Because of you
I am afraid
I watched you die
I heard you cry every night in your sleep
I was so young
You should have known better than to lean on me
You never thought of anyone else
You just saw your pain
And now I cry in the middle of the night
For the same damn thing
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side so I don't get hurt
Because of you
I try my hardest just to forget everything
Because of you
I don't know how to let anyone else in
Because of you
I'm ashamed of my life because it's empty
Because of you
I am afraid
Because of you
Because of you
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