
¿Sabes?
Era bonito tener una razón para todo.

¿Por qué? ¿Por qué no lo hizo? Podría haberlo hecho, porque la vida los había conducido a chocar en un mismo punto y esa colisión había sido tan fuerte que había alborotado lo que ella siempre había sido o había creído ser hasta el momento. Quizás es porque rescató lo que siempre se había mantenido oculto en lo más profundo de sí misma y, sin quererlo, y, sin saberlo, también la había rescatado a ella. Ya no podía ser la misma, no podía mirarse en un espejo y sentir que nada había cambiado, porque a partir de entonces descubrió que había dejado de ser lo que nunca había sido para comenzar a ser algo mejor, alguien diferente: ella misma. Y es cierto que no podía “ser” de un momento a otro, pero había decidido buscar lo que le pertenecía, lo que la ayudaría a completar el puzle de su alma para poder llegar a sentirla completa algún día, aunque sabía que de algún modo siempre faltaría alguna pieza.
¿Y por qué no lo hizo? Porque pudo hacerlo y, como tantas otras veces, no lo hizo. Más cerca y más alejada de sí misma que nunca, porque cómo podría comprender que estar lejos de él también le suponía estar lejos de lo que era, de lo que podía llegar a ser. Le sentiría a cada instante, cada vez que escuchase una canción y la música dibujase su rostro en la memoria, cada vez que elevase su mirada hacia el cielo, cada vez que callara, que sonriera, que colgase un sueño de su alma y se prendiera ante el vacío, cada vez que rebuscara entre sus libros, que un recuerdo desordenara los pasos de sus latidos, cada vez que suspirara al rebuscar entre sus esperanzas, cada vez que intentara ser mejor, cada vez que todo volviese a tener un mínimo sentido, le sentiría cerca. Porque realmente nunca estarían lejos, no mientras mantuviese a su alma viva, no mientras una pequeña parte de sí consiguiera estar despierta, no mientras su corazón continuase latiendo. Siempre estaría con ella.
Porque necesitaba creer que había algo, alguien, necesitaba creer, con mayúsculas. Se había jurado a sí misma continuar adelante, pero necesitaba seguir creyendo para dar un paso más. Necesitaba creer... y había decidido creer en él. Lo necesitaba.
Y entonces, ¿por qué no lo hizo? Porque podría haberle dicho tantas cosas antes de girarse por última vez y ver cómo se perdía entre las brumas de la distancia. Necesitó haberlo hecho y ahora sentía la necesidad de hacerlo, intentarlo al menos, una y otra vez, y mil veces, porque sentía que era lo que tenía que hacer. Era lo correcto, quizá no lo apropiado, pero sí lo correcto. Porque lo sentía.
Necesitaba intentarlo. Porque no lo hizo pero… quién sabe. Siempre estaría a tiempo. Quizás aún estaba a tiempo.
Era eso lo que la sostenía y lo que podía hacerla caer, el hecho de seguir creyendo. Era hermoso cuando de vez en cuando volvía a ser consciente, cuando descubría que ese quizás flotaba en el aire, y que nadie podría romperlo y trazar un jamás en su lugar.
¿Ha merecido la pena?
Y lo más jodido es que no sabría responder, con certeza, 'sí'.

'Si yo pinto a mi perro exactamente como es, naturalmente tendré dos perros, pero no una obra de arte.'
Mo'nonymous on 'Ella se pinta...
Mo'nonymous on 'Ella se pinta...
Alma gélida
Desordenada habitación
Dicen
Femme fatale
Horas muertas
Ni libre ni ocupado
Please please [Rock] me
Poesía contra el mundo
Sombras blancas
Una gota entre la inmensa corriente
today
October 2007
September 2007
August 2007
July 2007
June 2007
May 2007
April 2007
March 2007
February 2007
January 2007
December 2006
November 2006
October 2006
September 2006
August 2006
July 2006
June 2006
May 2006
April 2006
March 2006
February 2006
January 2006
December 2005
November 2005
October 2005
September 2005
August 2005
July 2005
June 2005
May 2005
April 2005
March 2005
February 2005
January 2005
visited *loading* times