
'Ella se pinta el rostro para ocultar su rostro, sus ojos son como el agua profunda, el deseo no existe para la geisha, el sentimiento no existe para la geisha. La geisha es una artista del mundo etéreo; ella baila, canta, te entretiene todo lo que quieras. Lo demás son sombras, los demás es secreto'
All we're. All we were. All we've. All we need. All we feel.






Un pestañeo.
Ahora, visto desde lejos, todo este tiempo parece apenas un suspiro. Un fugaz aleteo.
Mi voz retumba por encima de mis sueños, por encima de mi cuerpo y de mi propia voz. Abro los ojos y aún me escucho repitiendo:
'Pequeño, pequeño, quédate conmigo...
Solo un poquito. Y dime después si mereció la pena.
No me sueltes, no me dejes caer. No puedo hacerlo sin ti. Ya no.
Creo que estoy a punto de perderte. Que cuanto más te veo, más te pierdo. Cuanto más intento acercarme, más me alejo. O me alejo y no sé cómo acercarme. No sé como regresar. ¿A dónde? Donde estés tú. Solo sé eso. Donde estés tú.
Me dirijo a mi hogar. Cada día, ese es mi rumbo. Miro a las estrellas, pero intuyo que voy más allá.
Sin embargo cada vez la luz se esconde más. Es difícil distinguirla. Ahora regreso al mismo lugar. Todo termina tal y como comenzó. De pies a cabeza y de la cabeza a los pies.
Yo solo quiero salir de aquí. Solo eso.
Temblar. Piezas rotas.
¿Sabes? Y tú me gritas. Aún acierto a percibir tu voz... diciendo que era ésto, solo ésto.
Pero yo ya no recuerdo qué estaba buscando, qué vine a hacer aquí.
Necesito llegar. No sé, no puedo decirte dónde está ese lugar. Ni siquiera yo misma lo sé. Solo creo, o quiero creer, que debe existir. En ocasiones me ha parecido verlo, y tengo fe en encontrarlo. Mira, yo creo que todos lo tenemos. Ese lugar. Creo que cada uno tiene el suyo.
Algo late con fuerza dentro de mí. O está dejando de latir. Y no es mi corazón. Es algo, ¡joder! Siempre es algo a lo que no sé cómo referirme. Algo que no tiene nombre. Ni forma, ni... ni mucho menos nada que pudiera describir con un puñado de palabras. Aunque todo este remolino de ellas sea para mí mucho más que eso.
Mucho más.'
No puedo dejar de sentir que por ti sí lo haría, eso que no creo ser capaz de hacer y a lo que solo tú me impulsas.
Cómo evitar sentir eso.
¿Cómo?
A veces siento la lluvia.
Las pisadas.
Las fotos en blanco y negro.
Tu sonrisa.
Contengo la respiración.
Pero…
Te sigo echando de menos.
Te quiero.
Te amo.
Podría amarte durante el resto de mi vida.
Cada fracción de tiempo.
Cada suspiro.
Cada letra.
Cada acorde.
Abrázame.
Fuerte, más fuerte.
No me sueltes.
No me dejes caer.
Solo deja que caiga el tiempo.
Los años,
Los siglos,
Las eternidades.
Que todo pase.
Y en el fondo del salón oscuro,
En la buhardilla del edén,
Te seguiré amando,
Mientras aún me quede aliento
Para escribir un solo poema más,
Para dibujar un leve parpadeo
Con los años, los sueños,
Los cuerpos rotos y desdibujados,
La pared pintada de azul,
El temblor de tu mano,
El agua cristalina en tu mirada.
Mi última huella antes de marchar, como siempre en..
En todo este tiempo no ha pasado ni un solo día en que no haya recordado aquellos momentos. Desde entonces todo ha cambiado a un ritmo vertiginoso. Yo, especialmente yo. ¿Cómo podría explicarte algo así? ¿Cómo agradecértelo? No sé por qué, por qué fue tan importante, porque tú significas tanto para mí. Solo sé que en cuatro días estoy en Madrid, y que espero que este sábado 21 de julio sea la mejor víspera de cumpleaños de mi vida. Incluso mejor que el cumpleaños en sí. ¿Pero cómo arrancar todo lo que llevo dentro y hacer que pudieras entenderlo? Que pudieras sentirlo, solo un poquito, ese huracán revolviéndote el alma, esa pasión que te domina y te ciega, esa razón que taladraste en mí y ahora es el centro y motor de todo. De todo.
Me gustaría congelar el tiempo. Justo ahora, cuando aún ni siquiera ha llegado el momento... pero lo siento cerca, y saboreo esos instantes previos de incertidumbre, de cosquilleos, de temores e ilusión. Porque en momentos como éste siento que todo ha merecido la pena. Porque ese sentimiento ya es el mejor regalo de cumpleaños que podría recibir. Porque es lo que más deseo en el mundo, y aun pudiendo seguir soñando no habría otro sueño que deseara con más fuerzas que éste. Nada, no acertaría siquiera a pensarlo. Nada más. No podría desear nada más. Puede que, quizás, porque todo lo que deseo lo representas y lo invocas, y lo resumes bajo tus ojos y bajo lo que bombea de esa forma tan increíblemente desgarradora bajo tu piel.
Hace tiempo que me di cuenta de ello, de que todo desemboca siempre ahí, en ese infinito espacio entre los dos, entre el futuro y el presente, entre el recuerdo, entre lo que no se dijo y lo que puede que esté por decir. Entre un imposible y un quizás. Entre una despedida y un reencuentro. Entre el miedo y la esperanza. Todo se va sucediendo de manera irregular en este espacio y este tiempo que el corazón contabiliza a su antojo, pero siempre apuntando hacia el mismo lugar. Con magia, con magnetismo, con qué demonios sé yo. Siempre es el mismo destino escojas el camino que escojas, porque absolutamente todo parece desembocar ahí. En ese punto. Siempre.

A veces la vida te regala una segunda oportunidad.
Nunca antes había creído en esa frase, hasta ahora.
A veces hay que intentarlo. Lo único correcto es el hecho de intentarlo.
A veces hay que hacer caso a la intuición. A veces hay que creer en las señales. Y seguirlas.
A veces hay que dejar que el corazón trace el camino, y después atreverse a recorrerlo.
Yo lo he hecho por ti, todo este tiempo. Por mí también, pero es cierto que dentro de mí siempre has estado tú. Descubrirte significaba descubrirme, pero ahora más que nunca, has vuelto. Y yo he regresado contigo.
El punto de encuentro de todo lo que soy y lo que deseo, el incio y la meta.
Tengo que intentarlo. Siento la necesidad de intentarlo. Parece como si todo me impulsase a ello. Todo, hasta la más mínima cosa parece estar ahí latiendo por alguna razón. En ese sol de mediodía, en la ventana, en mitad del tráfico, en los gestos de la gente.
Todo lo que no hice una vez, todo lo que añoré no haber hecho.
A veces, hay que hacerlo. A veces, como ahora.
Porque ahora, de nuevo, siento que he vuelto a recuperar lo único indispensable, lo suficiente: la esperanza.
Surge de pronto,
entre la inmensidad.
Hay algo.
Alguien.
Eres tú
cuando no hay nadie,
cuando no queda nada,
quedas tú
por encima y sobre todo,
cuando no estoy
estás tú.
Cuando solo desearía
palpar tus sueños con mi boca,
desenredar tu alma,
poco a poco,
y agarrarme fuerte a ella,
fuerte,
fuerte...
A pesar de que tiempo y espacio
dejen de habitar en mi colchón,
a pesar de que ni siquiera estés y
ni siquiera sepa dónde estoy,
a pesar de que no acierte a hallarte,
soy
porque tú eres
en alguna parte.

Ver que ya no piensas en mí, que ya no crees en la gente, que tomas pastillas rosas y te has vuelto nihilista
Y sueñas con no soñar, entraría en tu luz con una canción sencilla, tres notas y una bandera tan blanca como el corazón que late en tu cuerpo de niña.
Estaría tan lejos de ti que ya no recuerdo el momento en que te dije, por última vez, que el cielo se está abriendo. Y se abre bajo tus pies, y quiero que vengas conmigo...
A cualquier otra parte
A cualquier otra parte
A cualquier otra parte
A cualquier otra parte
Ver que no sabes decir que no, que vivo en pisos oscuros y tengo 2.000 razones para olvidarme de todo... y no pensar más que en tu voz
Entraría en tu luz con una canción sencilla, tres notas y una bandera tan blanca como el corazón que late en tu cuerpo de niña.
En las sombras
Te recuerdo
En las sombras
Te recuerdo
(http://www.youtube.com/watch?v=Y8Mw-WmLou0)
Los segundos caían
en ese reloj de arena
que es el corazón
y sus latidos,
sus mil vidas,
bombeaban el tiempo
que en él siempre nacía
y siempre volvía a morir.
Los años habían pasado descalzos,
habían aprendido a caminar
sin dejar rastro
y tan solo en mí
podía percibir
sus primeros pasos,
el leve contorno que dibujaban
bajo la suela de mis zapatos.
Yo a veces los pisaba,
intentaba atraparlos,
frenar su avance,
plegar sus labios.
Pero es él,
quien se agarra a tus manos,
tu pareja de baile,
tu eterno acompañane.
Danza, danza,
danza sobre la arena.
Remueve e impulsa
este corazón.
Danza,
movimiento,
danzas, danzas,
danzas del tiempo.
Y es un teatro,
la vida no es más
que una maldita
y a la vez hermosa
obra de teatro.
Danza.
La danza del tiempo.
----------------------------------------------------------
Steve Jobs (parte 1) http://www.youtube.com/watch?v=TUSJFfY4zHo&mode=related&search=
Steve Jobs (parte 2) http://www.youtube.com/watch?v=DV1hngKLwHE&mode=related&search=
Mo'nonymous on 'Ella se pinta...
Mo'nonymous on 'Ella se pinta...
Alma gélida
Desordenada habitación
Dicen
Femme fatale
Horas muertas
Ni libre ni ocupado
Please please [Rock] me
Poesía contra el mundo
Sombras blancas
Una gota entre la inmensa corriente
today
October 2007
September 2007
August 2007
July 2007
June 2007
May 2007
April 2007
March 2007
February 2007
January 2007
December 2006
November 2006
October 2006
September 2006
August 2006
July 2006
June 2006
May 2006
April 2006
March 2006
February 2006
January 2006
December 2005
November 2005
October 2005
September 2005
August 2005
July 2005
June 2005
May 2005
April 2005
March 2005
February 2005
January 2005
visited *loading* times